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Posts Tagged ‘agua de la roca’

Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas,
a
sí clama por ti, oh Dios, el alma mía.
Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo. Salmo 42:1,2

 

Imagina que estás en el desierto con millones de personas, todas en busca de agua. Tres días dura la búsqueda, cuando al fin llegan a fuentes de agua, ¡es amarga! ¡Qué desilusión! Te arde la garganta de sed… ¿pero tomar agua amarga? ¡No! ¡Eso es peor que no tomar agua!

Tal fue la experiencia de los israelitas en el desierto. Las quejas se alzaron contra Moisés. No era poca cosa lidiar con un pueblo sediento. Se ha estimado que la provisión de agua que necesitaba este pueblo diariamente representa 300 vagones de tren, vagones cisterna. Esto no era semanal ni mensual, sino ¡a diario! Igual cantidad con comida hubiera sido necesaria; pero Dios mandaba pan del cielo para suplir esa necesidad. Y Dios velaba también por su pueblo para darles agua.

Cuando llegaron a Mara, y las aguas eran amargas, Dios mostró a Moisés un árbol que sanaría las aguas. Cuando él lo echó en las aguas, éstas se endulzaron. Después de Mara llegaron a Elim, donde había doce fuentes de agua y setenta palmeras. ¡Qué lugar refrescante en el calor del desierto!

Elim tiene significado especial para mí. Así se llama la iglesia donde fui bautizada, en Örebro, Suecia, el 19 de mayo de 1955.

Elim, lugar de fuentes de agua y palmeras

La historia de hoy es acerca de la roca que acompañaba a Israel, la roca de donde brotó agua. Pablo escribe a los hermanos en Corinto que la roca espiritual que los seguía era Cristo (1 Corintios 10:1-5). El incidente que narro para los niños muestra la fidelidad de Dios, a pesar de que su siervo fue infiel. Aunque seamos infieles, el Señor permanece fiel (2 Timoteo 2:11-13). ¡Qué preciosa certeza!

En un momento cuando era muy importante para Dios mostrar al pueblo su gloria, Moisés se dejó vencer por el enojo. Eso puede pasarle a cualquiera, especialmente si uno está bajo la presión que sentía Moisés.

Una vez más la gente tenía sed y no había agua. Allí estaba la roca. Dios ya les había dado agua de esa roca, cuando Moisés la golpeó. Esta vez Dios le dijo que hablara a la roca para que produjera agua. Pero el enojo lo venció, y Moisés golpeó la roca, ¡dos veces! Dios fue fiel y dio agua a su pueblo. Pero Moisés pagó las consecuencias de su desobediencia. A él y su hermano Aarón no se les permitiría entrar en la Tierra Prometida.

Puede parecer un cruel castigo para el hombre que soportó la carga de llevar ese pueblo rebelde por cuarenta años hacia la tierra de la promesa. La roca que los acompañaba era Cristo. En la cruz Jesús fue herido y golpeado para darnos el agua de la vida. Sólo tenemos que «hablarle» para que fluyan los ríos de agua vida en nuestro corazón.

¿Tienes sed? Hay una fuente de agua viva.

Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo. Salmo 42:1,2

Es mi profundo anhelo que cada día tengamos sed de Dios; que busquemos más y más de Cristo.

Para ampliar este tema, lee: Juan 4:13,14; 6:35; 7:37,38; Isaías 55:1;
Mateo 5:6; Apocalipsis 21:6; 22:17.

Textos del tema de hoy: Éxodo 17:1-7; 15:22-27, Números 20:1-13.

Tengo un testimonio que tiene que ver con el versículo que he escogido como clave para la historia de hoy. Pasó en 1975, cuando nuestra pequeña familia se había mudado a Chaclacayo, en Perú. Mi hermano Lasse y su amigo Marco (el padre de nuestra amada Cristina) nos estaban ayudando a pintar los cuartos. Había un problema, y era que escaseaba el agua. Una mañana, en nuestro tiempo devocional, leímos el pasaje de Éxodo 23:20-25. No me había percatado antes de la promesa que hay en esos versículos; pero cuando llegamos al v. 25 salté y grité de emoción, con la promesa de que Dios bendeciría nuestro pan y nuestra «agua». El tiempo que vivimos en esa casa, ¡no nos faltó agua!

Podría seguir todo el día escribiendo; pero tengo que poner punto en algún momento. Tengo toda una vida de testimonios de la fidelidad de Dios. Cuántas veces le he fallado; pero Él siempre ha sido fiel.

¿Tienes sed? Hay una fuente de agua viva.

Dios tiene lo que tu alma necesita. Sólo tienes que «hablarle», y fluirán de su presencia las fuentes de agua viva que inundarán tu corazón. Como el ciervo brama por las corrientes de agua, ¡ten sed de Dios!

Una cosa que chicos y grande debemos comprender es que somos pecadores redimidos por la gracia de Dios. El más fiel de los siervos puede fallar; nadie es perfecto. Pero para todos hay perdón, aunque tenemos que pagar las consecuencias de nuestros pecados. Para Moisés la triste consecuencia fue que no entró en la Tierra Prometida (aquí en la tierra); pero está en la gloriosa tierra prometida a todos los salvados. En una oportunidad volvió a la tierra, para conversar con Jesús y Elías en el monte de la transfiguración; pero esa es una historia para otros día (Mateo 17:1-13).

Estamos cerca del final de las Aventuras en el desierto. Nos quedan dos capítulos: la serpiente de bronce y el tabernáculo. Después tomaremos dos semanas de «vacación». Nuestra amada Cristina se va de viaje y yo sin ella no hago La Perlita. Estoy pensando que sería interesante tener algunas historias acerca de la Conquista de Canaán. Pero antes de eso tenemos que ver cómo les ha ido a nuestros amigos del Club Tesoros. ¿Cómo estarán Sal, Pimienta y Pepita? Doña Beatriz les ha contado estas aventuras y creo que ellos quieren saber cómo los israelitas conquistaron la Tierra Prometida. ¿Será así?

Para los que quisieran premiar a los niños que han sido files en acompañarnos en estas «aventuras», Cristina ha preparado un Reconocimiento. Aquí lo tenemos en color. Lo puedes mandar a imprimir en una librería o imprenta (espero que los hermanos de la iglesia contribuyan con dinerito para esto). Si quisieras tener un reconocimiento en solo negro, mándame una nota y lo haremos.

Para imprimir: Aventuras Reconocimiento   A4:  Reconocimiento

 

El enfoque de oración es Israel. Te invito a leer un mensaje que he escrito en:

hermanamargarita.com

 

La Perlita 413

Historia:  413 Agua de la roca

Historia en color:  413 Agua de la roca color

Hoja para colorear:

1 por hoja: Actividad grande    2 por hoja:  Agua de la roca

Póster:  413 Poster Éxodo 23_25

Tarjetas bíblicas: TB Éxodo 23_25     A4: TB Éxodo 23_25 A4

Láminas:  413 Láminas CO    413 Láminas  BN    413 Láminas  GR

Multimedia:  PPT:  413 Agua de la roca     PDF:  413 Agua de la roca

Actividad:

1 por hoja:  Actividad grande    2 por hoja:  Agua de la roca

Respuesta: Moisés no pudo entrar en la Tierra Prometida.

 

 

 

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